
CUANDO SE DA CUENTA
DE QUE OTRA PERSONA ES ÚNICA.
(JORGE LUIS BORGES)
EL DESTINO
Amar o ser amado.
Querer o ser querido.
Pero yo paso inadvertido.
Soy lo que el mundo no quiere,
lo que la soledad dejó atrás,
un caminante que no puede mirar
hacia un pasado
que me ha hecho cambiar.
Pero tú cambiaste todo:
de un modo extraño
me hiciste recapacitar
para bien, no para mal.
Amar o ser amado.
Querer o ser querido.
Ojalá nos volvamos a ver
si así lo quisiese el destino.
Me ves y no me hablas. Te lo agradezco.
Si hay algo en ti que valga la pena,
es el silencio.
Sigue, sigue callado
mientras, hecho silencio,
el tiempo pasa y pasa
callado y lento.
Le pido que me lleve
donde verte no pueda.
Pero se va y me deja
y a la pena de verte
sin piedad me condena.
Ayúdame a ir borrando
tantos tristes recuerdos
que en mí tú has dejado.
Cuando te haya olvidado,
volverá a mí una paz
que guerra fue a tu lado.
Y cuanto perdí en ella
lo habré otra vez ganado.



